El Papa León XIV ha utilizado su homilía de la misa de Navidad en la Basílica de San Pedro para recordar el sufrimiento de los habitantes de Gaza, especialmente los niños, así como el de los desplazados y refugiados en todo el mundo. Durante la ceremonia, el pontífice destacó la fragilidad humana en medio de los conflictos y llamó a la paz como un compromiso colectivo.
En su emotivo discurso, el Papa mencionó las difíciles condiciones que enfrentan los habitantes de Gaza, expuestos a las inclemencias del clima en tiendas improvisadas. También se refirió a las personas sin hogar en las ciudades y a los jóvenes obligados a participar en guerras. "La fragilidad de la carne humana es evidente en aquellos que sufren la guerra", afirmó.
León XIV destacó que la paz es posible y que ya ha comenzado, aunque muchos aún no lo crean. "Ha amanecido un nuevo día", dijo, insistiendo en que la paz es real y está al alcance de todos. El Papa pidió reflexionar sobre el dolor de los demás y cómo este puede romper las certezas rígidas que impiden avanzar.
Además, relacionó la Navidad con un nuevo impulso para la Iglesia misionera, instando a seguir "los caminos trazados por la Palabra de Dios". Subrayó que la renovación promovida por el Concilio Vaticano II solo dará frutos si se camina junto a toda la humanidad.
El Papa concluyó con un mensaje de esperanza: "Habrá paz cuando nuestros monólogos se interrumpan y cuando, enriquecidos por la escucha, nos arrodillemos ante la humanidad del otro". Su homilía fue un llamado a la unidad y al compromiso con los más vulnerables en un mundo marcado por el conflicto.





