Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea valoraron positivamente el compromiso asumido por los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) de no permitir que sus territorios sean utilizados como plataforma para lanzar ataques militares contra Irán, en medio de la creciente tensión que sacude a Oriente Próximo.
La posición fue expresada en un comunicado conjunto tras un encuentro diplomático entre representantes europeos y del bloque regional del Golfo, integrado por Arabia Saudita, Baréin, Kuwait, Omán, Qatar y Emiratos Árabes Unidos.
En el documento, los cancilleres europeos destacaron los esfuerzos diplomáticos desplegados antes de los recientes ataques y la decisión de los países del Golfo de evitar que su territorio sea utilizado para operaciones militares contra Teherán, una medida que busca reducir el riesgo de una escalada mayor en la región.
El pronunciamiento llega en un momento especialmente sensible, marcado por el debate internacional tras la negativa de España a permitir que Estados Unidos utilice sus bases militares para apoyar operaciones contra Irán.
Condena a los ataques iraníes
En el mismo comunicado, los ministros europeos y del Golfo condenaron enérgicamente los ataques iraníes contra países del Golfo Pérsico, señalando que estos representan una amenaza directa para la estabilidad regional y la seguridad global.
Según el documento, dichos ataques habrían causado daños significativos en infraestructuras civiles, incluyendo instalaciones energéticas y zonas residenciales en varios países del Golfo.
Ante esta situación, los firmantes pidieron a Irán cesar de inmediato cualquier acción militar que ponga en riesgo la estabilidad de la región.
Derecho a la defensa
El texto también reconoce el derecho inherente de los países del Golfo a defenderse, amparado en el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, que permite a los Estados responder individual o colectivamente ante ataques armados.
En ese sentido, los gobiernos europeos respaldaron que los países del CCG adopten las medidas necesarias para proteger sus territorios, ciudadanos y residentes, siempre dentro del marco del derecho internacional.
El comunicado concluye subrayando la importancia de mantener la vía diplomática y el respeto al derecho internacional como mecanismos clave para evitar una escalada mayor en Oriente Próximo y restablecer la estabilidad en una de las regiones más sensibles del mundo.




