El Comité Permanente Interinstitucional (IASC), organismo clave de la ONU, ha emitido un contundente comunicado denunciando graves violaciones de los derechos humanos y las normas internacionales en Medio Oriente. El informe destaca los ataques indiscriminados contra civiles, infraestructuras esenciales y personal humanitario, exacerbando la crisis humanitaria en la región.
Aunque las conversaciones de paz comenzaron en Islamabad, Pakistán, los enfrentamientos entre Israel y Irán continúan sin tregua. Israel ha intensificado sus operaciones militares en el sur del Líbano, incluso bombardeando Beirut, mientras ignora los llamados internacionales para detener las hostilidades. Hezbollah, aliado de Irán, también sigue activo en la zona.
El IASC alertó sobre la escalada de violencia, que ha dejado miles de civiles muertos y heridos en el último mes. Cientos de miles han sido desplazados, y el acceso a servicios básicos como salud, agua y energía es cada vez más difícil. El organismo señaló que hospitales, escuelas y viviendas han sido blanco de ataques, dejando a mujeres, niños y grupos vulnerables en situación crítica.
Además, el documento condena el asesinato de trabajadores humanitarios en territorios ocupados, con 14 casos registrados en Palestina, ocho en Irán y cinco en el Líbano en apenas tres meses. El IASC exigió a todas las partes respetar las normas internacionales y proteger a los civiles, recordando que "incluso las guerras tienen reglas".
Mientras tanto, delegaciones de Estados Unidos e Irán se reúnen en Islamabad para buscar una solución duradera al conflicto, aunque Israel ha rechazado participar en estas negociaciones y mantiene su postura ofensiva. La región sigue al borde de una catástrofe humanitaria, con pocas esperanzas de un alto al fuego inmediato.





