El Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia podría enfrentar una nueva crisis tras revelarse la posible implicación de más diplomáticos en el escándalo Epstein. El ministro Jean-Noël Barrot admitió este miércoles que no descarta la existencia de otros funcionarios vinculados al caso, después de conocerse la presunta participación de Fabrice Aidan, un alto cargo actualmente en excedencia.
Barrot calificó los hechos atribuidos a Aidan como "extremadamente graves" y aseguró haber iniciado una investigación administrativa y un procedimiento disciplinario contra él. Además, el caso fue remitido a la Fiscalía para su revisión. Durante una entrevista en la radio RTL, el ministro explicó que algunos nombres de diplomáticos han aparecido en los documentos relacionados con Epstein, aunque evitó sacar conclusiones definitivas.
El caso Epstein, centrado en el financiero estadounidense Jeffrey Epstein y su red de tráfico sexual, ha resonado a nivel internacional, involucrando a figuras prominentes de la política, los negocios y el ámbito diplomático. La posible conexión de miembros del gobierno francés ha añadido una nueva capa de complejidad a un escándalo que ya ha sacudido a varias instituciones globales.
Barrot se mostró "consternado" e "indignado" por las revelaciones y prometió actuar con transparencia para esclarecer los hechos. Su declaración llega en un momento en que la credibilidad de las instituciones francesas está bajo escrutinio, especialmente en temas relacionados con la corrupción y el abuso de poder.
Este nuevo desarrollo podría tener repercusiones políticas tanto a nivel nacional como internacional, especialmente en las relaciones diplomáticas de Francia. La atención se centra ahora en el Ministerio de Asuntos Exteriores, mientras se esperan más detalles sobre la investigación y sus posibles implicaciones.





