El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, enfrenta graves acusaciones por la degradación de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y su presunta vinculación con prácticas corruptas y represivas. Organizaciones de militares retirados y familiares de oficiales detenidos han lanzado duras críticas contra Padrino, señalándolo como responsable del colapso del honor militar y la pérdida de credibilidad internacional de la institución castrense.
La organización Carive, compuesta por exmilitares, publicó una carta abierta titulada “Carta Abierta a la vergüenza nacional: Vladimir Padrino López”, en la que le acusa de haber convertido la FANB en una “estructura de custodia criminal”. Según el documento, bajo su mando, la institución ha abandonado su rol de defensa nacional para servir intereses políticos y económicos, mientras los soldados enfrentan condiciones de pobreza y hambre.
Padrino López también es señalado por la expulsión de 33 oficiales en enero de 2024, un acto descrito como “cruel” y “degradante”. Los militares fueron despojados de sus rangos públicamente, sin derecho a un proceso justo, en lo que se comparó con un “espectáculo romano”. Familiares de los afectados han denunciado que esta decisión ha dejado a los oficiales y sus familias sin hogar, recursos ni dignidad.
Además, el ministro enfrenta críticas por permitir la intervención extranjera en la FANB, con influencia de Cuba, Rusia, China e Irán. La carta de Carive asegura que la institución es ahora una “vergüenza mundial”, persiguiendo civiles y arrodillándose ante intereses transnacionales y criminales. También se menciona el caso del teniente Ronald Ojeda, secuestrado y asesinado fuera de Venezuela, como símbolo de la represión y el sufrimiento de los militares.
Padrino López ha defendido su gestión, afirmando que “el honor militar está intacto”. Sin embargo, sus detractores lo acusan de ser “un conserje del oprobio” y no un líder militar. Con una recompensa de 15 millones de dólares ofrecida por tribunales estadounidenses, Padrino es visto como un objetivo judicial más que como un oficial respetado.
Las críticas contra Padrino López reflejan una crisis profunda dentro de la FANB, que ha pasado de ser un símbolo de orgullo nacional a una institución cuestionada internacionalmente. El futuro de la fuerza armada y su liderazgo sigue siendo incierto mientras las demandas de justicia y transparencia aumentan.





