El gobierno de México ha desmentido categóricamente los rumores que afirman que el país envió petróleo de forma clandestina a Cuba. Estas acusaciones, que se viralizaron en redes sociales y algunos medios de prensa, fueron calificadas como “falsas” y parte de “narrativas diseñadas para desinformar” por la Embajada de México en Estados Unidos. La legación diplomática negó rotundamente que existiera algún tipo de envío de crudo “realizado en secreto” o mediante “métodos no convencionales”.
El desmentido no fue realizado directamente por la presidenta Claudia Sheinbaum ni por una autoridad ministerial, lo que llamó la atención debido a la relevancia mediática del tema. En cambio, la Embajada, liderada por el embajador Esteban Moctezuma, emitió declaraciones claras y contundentes, rechazando las versiones que sugerían que el crudo había sido oculto en contenedores de carga etiquetados como “ayuda humanitaria”. Estas afirmaciones se basaban en testimonios difundidos en redes sociales, que aseguraban que el combustible se envió sin declarar formalmente su naturaleza como hidrocarburo.
La polémica surge poco después del envío público y declarado de más de 800 toneladas de ayuda humanitaria a Cuba, que incluyó alimentos, medicamentos y suministros básicos. Esta iniciativa fue ampliamente cubierta por los medios oficiales cubanos y recibida con agradecimiento por organizaciones de cubanos residentes en México, quienes impulsaron una campaña de donaciones en el Zócalo capitalino como muestra de apoyo ante la severa crisis económica que enfrenta la isla.
La Embajada mexicana reiteró el principio de legalidad que rige la política exterior del país y enfatizó que “la cooperación humanitaria no debe confundirse con acciones inexistentes o ilegales en materia energética”. Además, hizo un llamado a la ciudadanía para no replicar información falsa y ejercer un consumo crítico de contenidos en redes sociales.
Este incidente pone de relieve la susceptibilidad de las redes sociales a la propagación de desinformación y la importancia de las fuentes oficiales para esclarecer hechos en medio de especulaciones mediáticas. La situación también resalta las tensiones políticas y económicas en la región, especialmente en relación con Cuba, que enfrenta una crisis agravada por sanciones internacionales y dificultades internas.





