Mera, un pequeño municipio en la Amazonía ecuatoriana, ha sido revelado como uno de los lugares con mayor diversidad de serpientes en el mundo. Un estudio reciente, realizado por más de veinte instituciones locales e internacionales, identificó 66 especies de ofidios en la zona, incluyendo siete nunca antes registradas. Este hallazgo coloca a Mera en el mapa global como un punto clave para la conservación de la biodiversidad.
La investigación, que involucró a más de cien personas entre científicos, estudiantes y voluntarios, recopiló datos de 85 años de registros biológicos. Entre los descubrimientos más destacados se encuentran nuevas especies como Leptophis cupreus y Atractus ecuadorensis, así como ejemplares que superan los tamaños máximos conocidos y avistamientos a alturas de más de 1.400 metros.
Sin embargo, no todo son buenas noticias. Dos de las especies encontradas están en peligro según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), y otras trece se consideran casi amenazadas o vulnerables. Los expertos alertan sobre las crecientes presiones ambientales en la región, como la deforestación, la expansión urbana y las actividades agrícolas, que amenazan este valioso ecosistema.
El estudio también resaltó la importancia de las contribuciones locales. Una colección de serpientes conservada durante más de ocho décadas por Manuel Genaro Peñafiel Flores fue digitalizada y añadida a los registros científicos del país. Además, plataformas como iNaturalist aportaron más del 40 % de los datos analizados.
Ecuador, reconocido como un punto crítico de biodiversidad, alberga 507 especies de reptiles, incluyendo 256 de serpientes, la mayor diversidad conocida por área terrestre en el planeta. Este estudio subraya la necesidad urgente de proteger zonas como Mera para preservar su riqueza natural frente a las amenazas humanas.





