Giorgia Meloni enfrenta su peor crisis tras derrota en referéndum judicial
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha sufrido un duro revés político con el rechazo masivo a su reforma judicial en un referéndum clave. La derrota, impulsada por jóvenes y sectores moderados, ha resquebrajado su imagen de líder invencible y desatado una purga interna en su gobierno.
El "no" arrasó en grandes ciudades y el sur de Italia, con un 40% de jóvenes menores de 30 años votando en contra. "La 'Generación Netflix' se movilizó contra Meloni", explicó Elisabetta Mannoni, politóloga de la Universidad Luiss. Pero el golpe también vino de sus bases: votantes de centroderecha rechazaron la reforma por miedo a un "giro autoritario" al estilo Trump.
Purga y crisis energética
Meloni reaccionó con mano dura: destituyó a tres altos cargos, incluida la polémica ministra de Turismo, Daniela Santanchè, acosada por escándalos. Los rumores apuntan a una remodelación en la petrolera estatal ENI, tras el fracaso de su viaje a Argelia para asegurar suministros de gas.
La coalición de gobierno también se resquebraja. Marina Berlusconi, heredera del imperio mediático de su padre, exige cambios en Forza Italia, mientras el ministro de Exteriores, Antonio Tajani, amenaza con dimitir. "La derecha ya no es estable", advirtió el analista Lorenzo De Sio.
¿Elecciones anticipadas?
Expertos no descartan que Meloni convoque comicios en junio para evitar el desgaste de un presupuesto conflictivo. "Sería una jugada cínica, pero efectiva", señaló Nicola Lupo, constitucionalista. Sin embargo, la inestabilidad en Oriente Medio podría frenar sus planes.
Mientras, la izquierda celebra la victoria del "no", aunque analistas advierten: "No deben ilusionarse. Muchos votantes podrían abstenerse en unas generales". Meloni aún conserva aliados clave, como la UE y su apoyo a Ucrania, pero el desafío ahora está en casa. Como dice el proverbio italiano: "El peor enemigo de un italiano es otro italiano". Y la primera ministra tiene demasiados.





