La primera ministra italiana Giorgia Meloni estalla contra feria del libro por exigir "carnet antifascista"
Una modesta feria literaria en Roma ha desatado una tormenta política en Italia al pedir a los participantes que suscriban valores antifascistas, provocando la furia de la primera ministra Giorgia Meloni, quien lo tachó de "censura".
El evento Più Libri Più Liberi (Más libros, más libres), que reúne a pequeños editores, solicitó este año a los expositores firmar una declaración de adhesión a la Constitución italiana, la Carta de Derechos de la UE y los "valores antifascistas del ordenamiento democrático". Meloni, líder del partido Hermanos de Italia, lo comparó con un "carnet antifascista" y acusó a la izquierda de imponer su ideología: "Eres libre solo si piensas como ellos", denunció.
La polémica escaló cuando el ministro de Justicia, Carlo Nordio, defendió su postura recordando que el Código Penal italiano fue firmado por el dictador fascista Benito Mussolini. Intelectuales cercanos al gobierno, como el sociólogo Luca Ricolfi, respaldaron a Meloni, alegando que exigir convicciones políticas viola la libertad de expresión.
La feria respondió con un comunicado, asegurando que el documento solo contenía "referencias universales" sin tintes partidistas. Pero el conflicto refleja una batalla más amplia: Meloni busca romper la hegemonía cultural de la izquierda en Italia mientras enfrenta presiones desde su flanco más radical, donde crece el nacionalismo y el revisionismo histórico.
El escándalo llega en un momento delicado para la primera ministra, tras su derrota en un referéndum y el estancamiento de reformas clave, con un nuevo partido ultraderechista, Futuro Nacional, pisándole los talones. Lo que empezó como un requisito administrativo terminó encendiendo el debate sobre fascismo, libertad y quién controla la cultura en Italia.





