Médicos Sin Fronteras (MSF) ha suspendido sus actividades médicas no esenciales en el Hospital Naser de Jan Yunis, en Gaza, tras denunciar la presencia de hombres armados en el recinto hospitalario. La decisión, anunciada este sábado, fue motivada por graves preocupaciones sobre la seguridad, la gestión del centro y la violación de su neutralidad.
Según MSF, en los últimos meses se han avistado hombres armados, algunos con máscaras, en diversas áreas del hospital. Aunque estos incidentes no ocurrieron en las zonas donde MSF opera, la organización humanitaria consideró que la situación representa un riesgo intolerable para pacientes y personal médico.
El cese de actividades no esenciales comenzó el pasado 20 de enero, tras una evaluación exhaustiva de las condiciones en el centro. MSF ha enfatizado la importancia de garantizar la seguridad y la neutralidad de los espacios médicos, especialmente en contextos de conflicto como el de Gaza.
Esta medida refleja el creciente desafío que enfrentan las organizaciones humanitarias en la región, donde la violencia y la inestabilidad complican la entrega de ayuda vital. La suspensión de servicios en un hospital clave como el Naser podría tener repercusiones significativas para la población local, que ya depende en gran medida de la asistencia internacional.
MSF ha reiterado su compromiso con la atención médica en Gaza, pero ha subrayado que la seguridad de su personal y pacientes es una prioridad innegociable.





