Un médico británico-palestino denuncia el ataque sistemático a hospitales y médicos en Gaza durante la guerra. Ghassan Abu Sittah, cirujano plástico y rector de la Universidad de Glasgow, trabajó como voluntario en Gaza durante los primeros 43 días del conflicto actual. Ahora, tras salir del territorio, asegura que Israel ha atacado de forma planificada el sistema sanitario, matando a médicos y destruyendo hospitales.
Abu Sittah ha intentado dar a conocer lo que vivió en Gaza, pero se ha enfrentado a múltiples obstáculos. Alemania, Francia y Países Bajos le impidieron ingresar a sus países para hablar en eventos públicos, alegando "motivos de orden público". A pesar de las prohibiciones, el médico no ha dejado de denunciar lo que describe como un "genocidio habilitado por Occidente".
El cirujano, con décadas de experiencia en zonas de conflicto, incluida Palestina desde la primera Intifada, asegura que la escala de destrucción en Gaza no tiene precedentes. "Es como la diferencia entre una inundación y un tsunami", explica. Hospitales enteros han sido bombardeados, y bombas de hasta una tonelada han arrasado barrios completos en cuestión de segundos. "Te asomas a la ventana y el vecindario entero ha desaparecido", añade.
Abu Sittah rechaza las acusaciones de Israel de que los hospitales se usaban como centros de operaciones de Hamás. "No solo nunca los vimos, sino que existe un sistema sanitario paralelo en túneles para atender a los milicianos", afirma. Según él, esta estrategia recuerda a la utilizada por el Vietcong en Vietnam.
El médico también ha sido víctima de intentos de silenciamiento. Ha enfrentado demandas y acusaciones de antisemitismo y apoyo al terrorismo, interpuestas por grupos como Abogados Británicos por Israel. A pesar de ello, ha ganado siete de las ocho demandas presentadas contra él.
Abu Sittah insiste en que la comunidad internacional tiene una responsabilidad compartida en la crisis. "Europa y Estados Unidos no solo han facilitado el genocidio, sino que han participado activamente", señala. Pone como ejemplos el aumento de ventas de armas y el apoyo logístico a Israel durante la guerra.
La situación en Gaza, según el médico, es desesperada. "Israel ha llegado a lo que solo puede llamarse la 'solución final’", afirma, refiriéndose a la hambruna y la destrucción sistemática de la infraestructura médica. "Si los hospitales dejan de funcionar, los heridos mueren", añade.
Pese a todo, Abu Sittah encuentra esperanza en las protestas de jóvenes en universidades occidentales. "Estos jóvenes son la razón por la que, cuando termine este genocidio, no tendremos otros 50 años de choque de civilizaciones", dice. "Han salvado a la humanidad al negarse a renunciar a su humanidad".
El cirujano concluye con un mensaje claro: los palestinos no abandonarán Gaza. "Prefieren morir en su país antes que convertirse en refugiados", afirma. "El asedio no va a terminar, pero ellos tampoco se irán".









