Marine Le Pen libra su peor batalla judicial y se lanza a la presidencia francesa en 2027
La líder ultraderechista francesa Marine Le Pen ha esquivado una inhabilitación política que le hubiera apartado de las elecciones presidenciales de 2027. Un tribunal de París redujo este martes su condena por malversación de fondos públicos a 15 meses de inhabilitación y un año con brazalete electrónico, una sentencia que no le impide presentarse a los comicios.
La justicia confirmó que Le Pen heredó un sistema de fraude en la Eurocámara creado por su padre, Jean-Marie Le Pen, fundador del antiguo Frente Nacional. Pese a negar las acusaciones durante años, la política admitió al final del juicio posibles "irregularidades no intencionadas".
El veredicto cierra una década de investigaciones y marca el fin de la sombra judicial que perseguía a Le Pen desde que asumió el liderazgo del partido, ahora rebautizado como Agrupación Nacional. Su estrategia de "desdiabolización" —suavizar la imagen de la extrema derecha— ha logrado convertirla en favorita para las presidenciales, según las encuestas.
El comodín Bardella
Le Pen ya ha anunciado que recurrirá la sentencia para evitar el brazalete electrónico: "No se puede hacer campaña presidencial de noche con ese dispositivo", declaró. Irá a las urnas junto a su delfín, Jordan Bardella, de 28 años, cuyo perfil juvenil y discurso moderado busca atraer a votantes escépticos.
Bardella, actual presidente del partido, sería su primer ministro si ganan. Su ascenso simboliza la transformación de un movimiento que hace década defendía el 'Frexit' y hoy aspira a gobernar Francia.
Con la justicia detrás, Le Pen afronta ahora su tercer intento por llegar al Elíseo, más fuerte que nunca.





