El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, comparece este martes ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado para responder preguntas sobre la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, en una operación militar realizada el pasado 3 de enero. Esta audiencia marca la primera vez que Rubio se dirige públicamente a los legisladores sobre el tema, tras la polémica detención de Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes enfrentan cargos de narcoterrorismo y permanecen bajo custodia estadounidense.
Durante su testimonio, Rubio defendió la operación, argumentando que beneficia tanto a los ciudadanos venezolanos como a los intereses estratégicos de EE.UU. "Por primera vez, hemos logrado frenar la influencia de Rusia, China e Irán en Venezuela", afirmó el secretario de Estado. Sin embargo, los senadores cuestionaron la base legal de la acción y la falta de supervisión del Congreso, ya que Rubio admitió que los legisladores no fueron informados antes de la intervención.
Maduro y Flores comparecerán nuevamente ante un tribunal estadounidense en marzo, donde se espera que los cargos en su contra sean formalizados. La operación ha generado tensiones internacionales, especialmente con países aliados de Venezuela como Rusia, China e Irán, que han criticado abiertamente la acción. Rubio destacó que China representa una "gran amenaza" para los intereses de EE.UU., lo que añade un nuevo capítulo a las ya complicadas relaciones entre ambos países.
Esta audiencia pone de relieve las crecientes tensiones geopolíticas en América Latina, donde EE.UU. busca aumentar su influencia y contrarrestar el avance de potencias rivales en la región. La situación de Maduro y su esposa se convierte así en un foco de atención internacional, con implicaciones que podrían extenderse más allá de las fronteras de Venezuela.





