El presidente francés, Emmanuel Macron, ha declarado que la situación en Groenlandia representa "una llamada de atención estratégica para toda Europa". Durante un encuentro en el Palacio del Elíseo con la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, y el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, Macron subrayó la necesidad de reforzar la defensa europea y garantizar la seguridad en el Ártico. El líder francés también abordó la lucha contra la injerencia extranjera y el cambio climático, temas que han cobrado especial relevancia tras la detención de un carguero ruso sospechoso de pertenecer a la llamada "flota fantasma" de Vladímir Putin.
El encuentro se produjo horas después de que Macron presidiera un Consejo de Defensa extraordinario, el primero desde finales de 2024, para tratar las interferencias extranjeras. Macron destacó que varios países europeos, incluida Francia, han comenzado a realizar ejercicios conjuntos de resistencia a petición de Dinamarca. Además, pidió una mayor participación de la OTAN en el Ártico y una revisión de la estrategia europea para la región este año. El presidente francés también expresó su deseo de acelerar la implementación de la asociación estratégica entre la UE y Groenlandia, firmada en 2023.
Frederiksen reconoció que "sería extremadamente difícil para Europa defenderse hoy" sin el apoyo de Estados Unidos, pero afirmó que el continente debe esforzarse más en materia de defensa. Criticó la decisión de la OTAN de posponer el aumento del gasto militar hasta 2035, argumentando que sería "demasiado tarde". La primera ministra danesa también advirtió que "el orden mundial está bajo presión" y que Europa necesita ser "más sólida que nunca" para defender sus valores y principios.
El primer ministro de Groenlandia, Nielsen, aprovechó la ocasión para explorar nuevas oportunidades de cooperación comercial y cultural, destacando valores como la democracia, el respeto al derecho y la integridad territorial. Ambos líderes agradecieron a Francia su solidaridad y compromiso durante las recientes tensiones con la Administración de Donald Trump, quienes llegaron a considerar la posibilidad de tomar Groenlandia "incluso por la fuerza".
Frederiksen insistió en que la OTAN debe desempeñar un papel más importante en el Ártico y el Alto Norte, incluyendo Groenlandia y sus alrededores. A pesar de la calma tras la retirada de las amenazas de Trump, los países europeos mantienen la guardia alta. El encuentro en París demostró que Europa está unida y dispuesta a responder a cualquier amenaza externa, mientras busca fortalecer su posición en un mundo cada vez más inestable.





