El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el canciller alemán, Friedrich Merz, rechazaron este lunes cualquier intento de intervención militar contra Cuba, en medio de las crecientes tensiones con Estados Unidos. Ambos líderes expresaron su firme oposición al bloqueo económico impuesto por Washington a la isla caribeña durante décadas, calificándolo como una medida injusta y contraproducente.
En declaraciones tras una reunión bilateral en Hannover, Alemania, Lula condenó duramente el embargo estadounidense contra Cuba, señalando que ha privado al país de decidir su propio destino. «Es una vergüenza mundial que un bloqueo ideológico siga afectando a Cuba tras 67 años», afirmó el mandatario brasileño. Además, reiteró su rechazo a cualquier forma de intervención en asuntos internos de otros países, tanto en América Latina como en Europa.
Merz, por su parte, respaldó la postura de Lula y subrayó que no hay justificación alguna para una intervención militar contra Cuba. «La capacidad de defenderse no significa tener el derecho a intervenir en otros Estados», declaró el canciller alemán. Ambos líderes coincidieron en que las diferencias políticas no deben ser motivo para acciones unilaterales que amenacen la soberanía de las naciones.
Más allá de Cuba, Lula y Merz discutieron otros temas de relevancia internacional, como la guerra en Oriente Medio y la fragilidad del orden mundial. El presidente brasileño criticó el papel del Consejo de Seguridad de la ONU, señalando que no refleja las necesidades actuales de la comunidad internacional. «El predominio de la fuerza sobre el derecho es la mayor amenaza para la paz», afirmó Lula, advirtiendo sobre el riesgo de una escalada en conflictos como los de Irán y Líbano.
Merz también abordó las consecuencias económicas de la guerra en Oriente Medio, destacando el impacto global del aumento de los precios del petróleo. Ambos líderes hicieron un llamado para buscar soluciones diplomáticas que reduzcan la inestabilidad y promuevan la cooperación internacional.
El encuentro entre Lula y Merz refleja la preocupación compartida por la creciente tensión global y la necesidad de fortalecer el diálogo multilateral. Sus declaraciones destacan la importancia de respetar la soberanía de los Estados y encontrar alternativas pacíficas a los conflictos, especialmente en un contexto internacional marcado por la incertidumbre y las divisiones.





