El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha denunciado el uso del hambre como arma de guerra en Gaza durante un discurso en la Asamblea de las Naciones Unidas. Lula señaló que medio millón de palestinos enfrentan una grave escasez de alimentos y calificó la situación como un "genocidio". Además, criticó la ocupación ilegal de territorios palestinos por parte de Israel y los asentamientos que continúan expandiéndose.
Lula destacó que tanto Israel como Palestina tienen derecho a existir, pero advirtió que el conflicto actual socava los principios básicos de un Estado: territorio, población y gobierno. El presidente brasileño también condenó los actos terroristas de Hamás, pero subrayó que el derecho a la defensa no justifica la matanza indiscriminada de civiles.
Durante su intervención, Lula felicitó a países como Francia, Reino Unido, Canadá y Portugal por reconocer al Estado palestino. Además, hizo un llamado a la Asamblea General de la ONU para que asuma su responsabilidad frente a la crisis humanitaria en Gaza.
En conclusión, Lula reiteró su defensa del multilateralismo y criticó el uso del veto en la ONU, que, según él, obstaculiza la resolución de conflictos como el de Palestina e Israel. Su discurso llegó en un momento de tensas relaciones bilaterales entre Brasil y Estados Unidos durante la administración de Donald Trump.





