Lula arremete contra EEUU e Israel en Barcelona: "Paren esta locura de la guerra"
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, lanzó un contundente ataque contra Estados Unidos e Israel durante un foro progresista en Barcelona, acusándolos de impulsar una "deriva belicista" que amenaza la paz global. En un discurso apasionado, denunció el "genocidio en Gaza" y advirtió que el mundo enfrenta la mayor cantidad de conflictos armados desde la Segunda Guerra Mundial.
"Por el amor de Dios, cumplan con su obligación de garantizar la paz y paren esta locura de la guerra. El mundo no la soporta más", exigió Lula ante el Global Progressive Forum. El mandatario brasileño también criticó a la ONU por su "irresponsabilidad" y a las potencias occidentales por su "doble rasero" en conflictos como los de Irak, Libia y ahora Gaza.
Guerra, mentiras y un sistema internacional "fracasado"
Lula no se mordió la lengua al señalar a Washington y sus aliados: "La invasión de Irak fue una mentira. La destrucción de Libia, otra. Y el genocidio en Gaza es otra gran mentira". Alertó que el Consejo de Seguridad de la ONU está "bloqueado" por intereses políticos y pidió reformar el multilateralismo para que "el derecho prevalezca sobre la fuerza".
El líder brasileño, de 80 años, recordó su fallido intento en 2010 de mediar con Irán junto a Turquía e India para limitar su programa nuclear, un acuerdo que, según dijo, Occidente rechazó por intereses geopolíticos. "Ahora repiten el mismo guion: acusan a Irán de querer la bomba para justificar más violencia", denunció.
Autocrítica progresista y desigualdad
Lula admitió que la izquierda global no ha logrado superar el modelo económico neoliberal, que "prometió prosperidad pero solo trajo crisis". Pidió unidad frente a la desigualdad, señalando que "un puñado de multimillonarios concentra la riqueza mundial mientras patean la escalera para que nadie más suba".
En un mensaje final, vinculó la democracia con la vida cotidiana: "No hay democracia cuando una madre no puede darle un beso de buenas noches a su hijo porque pasa horas en un autobús abarrotado". Y cerró con una declaración personal: "Mi causa es la libertad. Uno no envejece por cumplir años, sino por perder una causa".
El discurso de Lula en Barcelona refuerza su papel como voz crítica del Sur global en un momento de creciente tensión internacional.





