Bruselas.– La alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, afirmó que el Estrecho de Ormuz se encuentra fuera del área de acción de la OTAN, por lo que la intervención directa de la Alianza para desbloquear el paso marítimo no sería una responsabilidad que le corresponda.
“Esto realmente está fuera del área de acción de la OTAN”, explicó Kallas a su llegada al Consejo de ministros de Exteriores de la UE, donde los países del bloque debatieron posibles medidas para garantizar la seguridad en una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
La jefa de la diplomacia europea indicó que, en lugar de la OTAN, la respuesta podría venir de iniciativas europeas, como la Operación Aspides, además de posibles contribuciones de Estados miembros en una “coalición de voluntarios”.
Según Kallas, el objetivo principal del bloque es mantener abierto el estrecho, por donde circula cerca del 20 % del petróleo y gas que se comercia a nivel mundial, una cifra que lo convierte en uno de los puntos más sensibles del comercio energético global.
Advertencia de Trump
Las declaraciones de la funcionaria europea se producen después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtiera a los aliados de la OTAN sobre un futuro “muy sombrío” si no colaboran con Washington para garantizar la seguridad en el Estrecho de Ormuz.
En declaraciones al Financial Times, Trump señaló que los países que se benefician del tránsito por la ruta marítima deberían participar en su protección, y sugirió incluso que China podría desempeñar un papel clave, ya que gran parte de su petróleo importado pasa por esa zona.
Escalada del conflicto
La crisis en el estrecho se produce en medio de la escalada militar entre Estados Unidos, Israel y Irán, tras la ofensiva iniciada a finales de febrero contra objetivos iraníes.
Según diversas fuentes, los ataques causaron la muerte del líder supremo iraní Alí Jamenei, tras lo cual su hijo Mojtaba Jamenei fue designado como sucesor.
En respuesta, Teherán ha lanzado más de 50 oleadas de misiles balísticos y drones contra Israel y bases estadounidenses en Oriente Medio, además de restringir el tránsito en el estrecho de Ormuz, lo que ha provocado un fuerte aumento en los precios internacionales del petróleo.
Mientras tanto, Washington sostiene que la ofensiva está debilitando las capacidades militares iraníes, aunque el conflicto continúa elevando la tensión en toda la región.





