La legendaria marca de bajos de Paul McCartney se declara en bancarrota por crisis global
La icónica firma alemana Höfner, famosa por fabricar el bajo que Paul McCartney usó con The Beatles, ha entrado en concurso de acreedores. La crisis económica global, los cambios en las políticas aduaneras de EE.UU. y el desplome de la demanda de instrumentos musicales han llevado a la empresa de 130 años al borde del colapso.
Höfner, con sede en Alemania, facturó 6,5 millones de euros en 2023, pero el 65% de sus ventas dependían de exportaciones ahora golpeadas por aranceles y la recesión. "La situación es crítica", admitió Klaus Schöller, director de la empresa, que busca un inversor para salvar los 53 puestos de trabajo.
De McCartney a la quiebra
La marca, símbolo del rock clásico, no ha podido adaptarse a los nuevos tiempos. Aunque trasladó parte de su producción a Asia para abaratar costes, la competencia y el cambio en los hábitos de consumo la han dejado atrás. Sus instrumentos ya están agotados en grandes distribuidores como Thomann.
El administrador concursal, Hubert Ampferl, asegura que los salarios están garantizados hasta febrero, pero el futuro es incierto. "Necesitamos un socio fuerte para reinventarnos", declaró.
Lección para el sector
Höfner sigue los pasos de otras gigantes como Gibson, que casi quiebra por modernizar sus guitarras en exceso. La pandemia revivió el negocio de los instrumentos, pero los consumidores prefieren tradición antes que tecnología.
Mientras, la guerra en Ucrania, la crisis en Gaza y las tensiones comerciales con China y EE.UU. ahuyentan a los compradores. Los estadounidenses evitan productos alemanes, y los europeos rechazan marcas como Tesla.
¿Hay esperanza?
Expertos como Romain Aumond, de Natixis, advierten que el Banco Central Europeo no bajará los tipos de interés este año, lo que perjudica a las exportadoras. Sin embargo, señala que la inversión en tecnología podría ser su salvación.
Por ahora, Höfner lucha por sobrevivir. Su legado musical pende de un hilo.





