España enfrenta un escenario económico complejo marcado por altas tasas de inflación y un crecimiento más débil de lo esperado, según el último informe de Kutxabank. El conflicto en Oriente Medio y los elevados precios energéticos son factores clave que están afectando la recuperación económica en Europa, con España sintiendo un impacto particular. Mientras Estados Unidos se beneficia de fuertes inversiones en inteligencia artificial, Europa lucha con un coste de energía más alto y una demanda más débil.
Kutxabank ha revisado sus previsiones de inflación al alza, ubicando la tasa en España en un 3,3% para este año. En la zona euro, se espera que la inflación alcance el 2,9%, mientras que en Estados Unidos será del 3,6%. Aunque se espera que la subida de los precios de la energía no se traslade completamente a la inflación subyacente, debido a una demanda más débil y un mercado laboral menos tensionado, el panorama sigue siendo preocupante para los consumidores españoles.
El informe también destaca que los tipos de interés seguirán altos. El Banco Central Europeo (BCE) podría realizar una subida adicional antes de comenzar a bajar las tasas en 2027. La Reserva Federal de EE. UU. también podría aumentar los tipos antes de finales de 2026, lo que añadiría más presión a los mercados globales.
En medio de este panorama, la inteligencia artificial emerge como un factor clave para el crecimiento económico. Kutxabank afirma que la inversión en IA compensará parcialmente el impacto negativo del shock energético, especialmente en sectores como centros de datos, infraestructura eléctrica y automatización. En Estados Unidos, esta inversión será el principal soporte del crecimiento, mientras que en Europa seguirá siendo importante pese al deterioro del contexto macroeconómico.
El mercado laboral mantiene cierta estabilidad, con un desempleo estimado en el 4,3% en EE. UU. y una ligera subida al 6,3% en la eurozona. Sin embargo, la resistencia del empleo no ha sido suficiente para impulsar una recuperación más sólida en la región.
En cuanto a la política fiscal, se espera que Europa adopte medidas más expansivas en 2026, impulsadas por el sector defensa y las infraestructuras, junto con los fondos Next Generation EU. Esto podría ser seguido por una consolidación fiscal en 2027-2028.
Kutxabank también ha ajustado sus expectativas para los bonos gubernamentales, anticipando mayores rendimientos debido a la inflación persistente y los déficits públicos elevados. El Bund alemán a 10 años podría alcanzar un rango de 3,00–3,25%, mientras que el Treasury estadounidense podría llegar al 4,50–4,75%.
En resumen, mientras España y Europa enfrentan desafíos económicos significativos, la inteligencia artificial y las inversiones en infraestructura emergen como pilares clave para sostener el crecimiento en un entorno global incierto.





