Kenia reduce a la mitad el IVA del combustible para frenar el impacto de la crisis en Oriente Medio
El presidente de Kenia, William Ruto, anunció este viernes una drástica reducción del impuesto al combustible —del 16 % al 8 %— como medida de emergencia para paliar el alza de precios provocada por el conflicto en Oriente Medio y el bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz. La medida, vigente inicialmente por 90 días, busca evitar un "efecto dominó" en la economía keniana, golpeada por la inflación y la dependencia de importaciones energéticas.
"Protegeremos a los ciudadanos de los choques económicos derivados de esta guerra", declaró Ruto tras firmar el decreto, aprobado en sesión urgente por el Parlamento. La rebaja afectará directamente a sectores críticos como el transporte, la agricultura y la manufactura, donde los costes se habían disparado tras un incremento del 16 % en la gasolina y del 24 % en el diésel esta semana.
La crisis global desatada por los ataques entre EE.UU., Israel e Irán —que cerró Ormuz, ruta del 20 % del petróleo mundial— ha obligado a varios gobiernos africanos a intervenir en los precios de los combustibles. Kenia, cuya economía ya sufría por la devaluación de su moneda y la dependencia energética, teme un colapso en cadenas de suministro esenciales.
Aunque el alto el fuego acordado entre Washington y Teherán preveía reabrir el estrecho, el tráfico marítimo no se ha normalizado. Ruto advirtió que extenderá la reducción fiscal "si la guerra persiste", mientras analistas alertan sobre riesgos para la estabilidad regional: "África es el eslabón más débil en esta crisis", señaló un economista consultado.
La medida llega en un contexto de creciente malestar social en el país, donde la inflación supera el 9 % y el gobierno enfrenta presiones para evitar protestas como las registradas en otras naciones del continente.





