Un tribunal revolucionario de Irán ha rechazado la apelación del cineasta disidente Jafar Panahi, confirmando su condena a un año de prisión por "propaganda contra el Estado". La jueza Iman Afshari, conocida por imponer duras sentencias a opositores, presidió el caso. Panahi, ganador de la Palma de Oro en Cannes en 2023, también tiene prohibido salir de Irán durante dos años.
El cineasta, de 65 años, fue condenado en diciembre tras ser acusado de filmar una película clandestina que criticaba al gobierno, apoyar a presos políticos y respaldar el movimiento de protesta “Mujer, Vida, Libertad”. Este movimiento surgió tras la muerte de Mahsa Amini, una joven kurda fallecida bajo custodia policial en 2022.
Panahi regresó a Irán el 30 de marzo, a pesar de su condena, en un contexto de creciente tensión internacional. Anteriormente, el cineasta ya había estado encarcelado dos veces: en 2010 durante 86 días y entre 2022 y 2023 durante siete meses, siendo liberado tras una huelga de hambre.
Figura destacada de la ‘Nueva Ola iraní’, Panahi ganó el Oso de Oro en Berlín en 2015 por ‘Taxi Teherán’ y la Palma de Oro el año pasado por ‘Un simple accidente’, filmada en secreto en Irán. En enero, el cineasta se pronunció contra la represión de las protestas antigubernamentales, que según ONG han dejado miles de muertos.
Su última película narra la historia de cinco iraníes, víctimas de la brutalidad y el régimen arbitrario de la República Islámica, quienes creen haber encontrado a uno de sus antiguos captores. La confirmación de la sentencia contra Panahi subraya el clima de represión contra la disidencia en Irán, donde las críticas al gobierno son severamente castigadas.





