Un juez federal en Estados Unidos ha prohibido a los agentes de inmigración arrestar a personas en el estado de Oregón sin una orden judicial, a menos que exista riesgo de fuga. La decisión, emitida este miércoles 4 de febrero de 2026, marca un revés para las controvertidas prácticas de deportación impulsadas durante el gobierno de Donald Trump.
El juez Mustafa Kasubhai, del distrito federal de Oregón, ordenó que los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no puedan detener a inmigrantes sin autorización de un tribunal, salvo en casos donde haya evidencia de que intentarán escapar. La medida responde a una demanda colectiva que denuncia los operativos de redadas sin órdenes, una práctica criticada por activistas de derechos humanos.
Grupos civiles han alertado sobre las incursiones de agentes en propiedades privadas sin autorización, un método que ha generado polémica en medio de las políticas de deportación masiva. La resolución judicial busca frenar estos abusos y establecer mayores controles en los arrestos migratorios.
Previamente, Todd Lyons, director interino del ICE, había advertido en un memorando interno que los agentes no deben realizar detenciones sin una orden administrativa, a menos que exista "causa probable" de fuga. Sin embargo, la nueva orden judicial refuerza estas restricciones y podría sentar un precedente legal en otros estados.
La decisión llega en un contexto de tensiones migratorias en EE.UU., donde las deportaciones y los operativos del ICE siguen siendo un tema divisivo. Mientras el gobierno actual enfrenta presiones para suavizar las políticas, esta resolución judicial podría limitar las acciones más agresivas de las autoridades.




