El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, llegó este domingo a Suiza para liderar las negociaciones cruciales con Irán, en un intento por limitar el programa nuclear de Teherán y consolidar un acuerdo temporal que busque poner fin al conflicto en Medio Oriente. El encuentro, celebrado en la base aérea de Emmen, marca un paso decisivo en las tensiones internacionales tras semanas de enfrentamientos escalados en la región.
El pacto marco, firmado hace una semana, otorga a ambas partes un plazo de 60 días para resolver detalles técnicos que podrían tener un impacto significativo en la economía global y la seguridad internacional. Vance expresó confianza en alcanzar un acuerdo que no solo frene el avance nuclear iraní, sino que también consolide el alto el fuego en Líbano, donde Israel y Hezbollah han protagonizado violentos enfrentamientos.
Sin embargo, el proceso se ha complicado por los recientes anuncios de Teherán sobre el cierre del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte mundial de petróleo y gas natural. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) negó el bloqueo, asegurando que el tráfico marítimo continúa fluyendo bajo vigilancia estadounidense. “Millones de barriles de petróleo han transitado por el estrecho en los últimos días”, declaró Vance.
La delegación iraní, liderada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, y el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, llegó a Suiza con la firmeza de exigir el cumplimiento de los compromisos por parte de Washington. “Debemos asegurarnos de que la otra parte cumpla”, afirmó el viceministro de Asuntos Exteriores, Ali Baqeri.
El acuerdo provisional permite a Irán vender petróleo sin restricciones y acceder a miles de millones de dólares en activos congelados, a cambio de reducir sus reservas de uranio altamente enriquecido. Además, garantiza la libre circulación de buques comerciales por el estrecho de Ormuz durante los próximos 60 días, aunque Estados Unidos no descarta imponer tarifas futuras si no se alcanza un pacto definitivo.
Las negociaciones también incluyen la participación de mediadores de Qatar, Pakistán y otros actores regionales, aunque Israel y Hezbollah no forman parte del acuerdo. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha insistido en mantener sus fuerzas en el sur de Líbano hasta que toda amenaza contra Israel desaparezca. Por su parte, Hezbollah condiciona el cese de hostilidades a una retirada israelí.
La presencia de Vance en Suiza, aunque breve, ha intensificado el escrutinio sobre su figura política en un momento en que evalúa una posible candidatura presidencial para 2028. Mientras tanto, el mundo observa con atención el desarrollo de estas negociaciones, cuyos resultados podrían redefinir el equilibrio geopolítico en Medio Oriente.





