Japón rompe con 80 años de pacifismo y abre las puertas a la exportación de armas
El gobierno ultranacionalista de Japón ha dado un giro histórico al eliminar la prohibición de exportar armamento, vigente desde el final de la Segunda Guerra Mundial. La primera ministra Sanae Takaichi justifica la medida por la "amenaza china" y la creciente inestabilidad global, pero el movimiento ha encendido las alarmas entre sus vecinos asiáticos.
La decisión, aprobada este martes, permitirá a Tokio vender armas a otros países, lo que podría alterar el equilibrio militar en la región. Japón, tradicionalmente pacifista, mantuvo esta restricción durante ocho décadas como parte de su política de no intervención tras los horrores de la guerra.
Expertos advierten que el cambio podría beneficiar a potencias occidentales, como EE.UU. y Reino Unido, al sumar un nuevo proveedor de tecnología militar avanzada. Sin embargo, también aumenta el riesgo de tensiones con Corea del Sur y China, que ven con recelo el rearme nipón.
El gobierno japonés insiste en que las exportaciones estarán "estrictamente controladas" y se limitarán a "socios estratégicos". Pero el mensaje es claro: en un mundo cada vez más conflictivo, hasta los históricos defensores de la paz están cambiando de rumbo.





