Israel ha convertido en rutina lo que debería ser extraordinario: el asalto y detención en alta mar de ciudadanos de todo el mundo. En los últimos tres años, ha abordado y arrestado ilegalmente a tripulantes de seis flotillas humanitarias que intentaban romper el bloqueo de la Franja de Gaza. Este mes, volvió a hacerlo con al menos 33 españoles y decenas de activistas de otras nacionalidades, utilizando un imponente buque de guerra entregado por Estados Unidos en 2023.
El INS Nachshon, un buque anfibio de desembarco, ha sido transformado por Israel en una especie de "cárcel flotante" y centro de interrogatorios, según testimonios de activistas que han estado a bordo. Con una eslora de 95 metros y un desplazamiento de 2.500 toneladas, este "monstruo", como lo ha llamado la prensa israelí, permite a las Fuerzas de Defensa de Israel expandir su capacidad operativa en el Mediterráneo y más allá.
Mariona Tasquer, una activista española detenida recientemente, relató su experiencia: "Nos llevaron en lanchas zodiac hasta un barco militar enorme. Nos hicieron arrodillarnos, con las manos en la nuca, y nos cachearon contra una bandera de Israel". Luego, fueron llevados a un "patio de prisión" improvisado con contenedores metálicos, alambradas de espino y torres de vigilancia. Las condiciones eran extremas: por el día, el calor convertía los contenedores en hornos; por la noche, el frío era insoportable. Además, los soldados golpeaban los contenedores para asustar a los detenidos.
El ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, denunció estas acciones como "una nueva violación del Derecho Internacional". Subrayó que Israel no tiene jurisdicción sobre ciudadanos españoles en aguas internacionales y exigió su liberación inmediata.
El INS Nachshon también sirve como nave nodriza para la Shayetet 13, una unidad de élite israelí especializada en operaciones marítimas. Este barco, construido en Luisiana, fue entregado a Israel para ampliar su presencia militar en la región. Sin embargo, su uso como centro de detención temporal ha levantado fuertes críticas internacionales.
Hasta el momento, se desconoce el paradero de los más de 100 activistas detenidos este lunes en aguas próximas a Chipre. Israel interceptó 40 barcos de las flotillas Global Sumud y Freedom, que intentaban llegar a Gaza. Aunque diez embarcaciones continuaron su viaje, todas fueron abordadas al día siguiente.
Este incidente pone de manifiesto la creciente tensión en el Mediterráneo y la estrategia de Israel para mantener su bloqueo sobre Gaza, incluso en aguas internacionales. Las consecuencias diplomáticas de estas acciones ilegales podrían ser graves, especialmente con países como España, cuyos ciudadanos están entre los principales detenidos.
Nota final: Mientras Israel afirma que estas operaciones son necesarias para su seguridad, la comunidad internacional sigue cuestionando su legalidad y humanidad. El destino de los detenidos sigue siendo un misterio, y las demandas de transparencia y justicia se multiplican.





