El Gobierno de Israel ha anunciado este domingo que reanudará el flujo de ayuda humanitaria a Gaza, tras finalizar los bombardeos en el enclave. La decisión incluye el envío de alimentos, medicinas y combustible, aunque el paso de Rafah permanecerá cerrado hasta que Hamás devuelva los cuerpos de 16 rehenes que aún están en su poder, según informan medios israelíes.
El diario Ynet detalló que "el flujo de camiones se reanudará cuando cesen los bombardeos". Esta medida llega después de que el Ejército recomendara suspender temporalmente la entrada de ayuda tras un enfrentamiento en Rafah, al sur de Gaza, donde presuntos miembros de la policía de Hamás intercambiaron disparos con soldados israelíes. Aunque el grupo islamista ha negado su participación en el incidente, el Canal 12 de la televisión israelí confirmó que el Gobierno siguió las indicaciones de sus fuerzas de seguridad.
El acceso de ayuda humanitaria es crucial para los habitantes de Gaza, que dependen de estos suministros para cubrir necesidades básicas. Sin embargo, la reapertura del paso de Rafah sigue siendo un punto de tensión mientras no se resuelva la cuestión de los rehenes.
En resumen, mientras la ayuda humanitaria comienza a fluir de nuevo, el conflicto entre Israel y Hamás sigue dejando heridas abiertas, tanto en términos de seguridad como de diplomacia. La situación en Gaza continúa siendo crítica.





