El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha ordenado a las tropas permanecer en los campamentos de refugiados del norte de Cisjordania hasta fin de año. La decisión llega pese a que Katz afirma que "ya no hay terrorismo" tras la operación militar lanzada a principios de año en las zonas de Yenín y Tulkarem.
Katz declaró que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) ejecutaron un "poderoso ataque" contra los campos de refugiados. "Los residentes fueron evacuados; los terroristas, eliminados; la infraestructura terrorista, desmantelada y destruida", aseguró. Según sus órdenes, las tropas seguirán desplegadas en los campamentos hasta diciembre.
El ministro, que visitó a las tropas este domingo, afirmó que los campamentos de Yenín, Tulkarem y Nur Shams eran "focos de terrorismo". Katz aseguró que estos lugares estaban financiados, armados y dirigidos por Irán como un "frente adicional contra Israel". Desde allí, según declaró, se propagaban ataques por toda Cisjordania.
La medida ha generado debate, especialmente por la continuidad del despliegue militar en una zona donde el gobierno asegura que el terrorismo ha sido erradicado. Sin embargo, Katz insiste en que es necesario mantener la presencia militar para garantizar la seguridad en la región.





