Violencia en Líbano: Israel intensifica ataques mientras crecen las protestas contra negociaciones con Tel Aviv
El conflicto en Líbano sigue escalando pese al alto el fuego anunciado en Irán, con Israel lanzando bombardeos masivos que ya han dejado más de 2.000 muertos en seis semanas. Solo este sábado, 97 personas perdieron la vida y 133 resultaron heridas en ataques concentrados en el sur y este del país, incluyendo el brutal ataque a la aldea de Qana, donde seis civiles murieron bajo un "anillo de fuego" que arrasó 12 viviendas.
Las fuerzas israelíes bombardearon 38 aldeas en el sur del Líbano, utilizando incluso proyectiles con fósforo, según el medio libanés L’Orient-Le Jour. En Maaroub, otro ataque mató a seis civiles, dos de ellos mujeres. Mientras, Hezbolá respondió con 37 ataques contra posiciones israelíes, aunque sin reportar víctimas en el bando contrario.
Protestas y tensión política
En Beirut, cientos salieron a las calles para rechazar las negociaciones directas con Israel previstas para este martes en Washington. Grupos como Hezbolá, Amal y Al Jamaa al Islamiya calificaron el diálogo como una "traición" y exigieron un alto el fuego previo. "Negociar bajo bombardeos es inaceptable", denunció Mustafa al-Fouaani, líder de Amal.
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, llamó a la unidad nacional durante un mensaje por la Pascua ortodoxa, pero enfrenta presiones internas y externas. Irán, aliado clave de Hezbolá, advirtió que ignorar a la milicia pondría en riesgo la seguridad del Líbano.
Crisis humanitaria y destrucción
La ofensiva israelí ha dejado ya 38.000 viviendas destruidas o dañadas y 1,2 millones de desplazados, agravando la crisis en un país ya frágil. Con la sombra de Irán sobre el conflicto —la delegación iraní en Islamabad incluye a un representante de Hezbolá—, la escalada parece lejos de terminar. Mientras, el Líbano se debate entre la guerra y una paz que muchos consideran imposible.





