Israel frena ataques contra Irán tras presión de Trump, pero sigue bombardeando Líbano
Israel ha cesado sus ataques contra Irán tras una petición directa del expresidente estadounidense Donald Trump, aunque mantendrá sus bombardeos en el sur del Líbano "con toda su intensidad" en los próximos días, según informó el Canal 12 de la televisión israelí. La escalada militar, que rompió una tregua vigente desde abril, ha sumido a Oriente Medio en una nueva crisis diplomática y económica.
El domingo, aviones israelíes atacaron los suburbios de Beirut, matando al menos a dos personas e hiriendo a 20, lo que provocó una respuesta inmediata de Irán con una salva de misiles. Israel contraatacó blancos en Teherán y otras ciudades, incluyendo instalaciones petroleras y sistemas de defensa. Trump, en un mensaje en su red Truth Social, exigió a ambos países: "Israel e Irán deben dejar de disparar de inmediato". Horas después, Irán anunció el "cese de la operación", pero advirtió que responderá con mayor fuerza si Israel continúa sus ataques, especialmente en Líbano.
Mercados en alerta y amenazas en el mar Rojo
La tensión disparó el precio del petróleo Brent cerca de los 100 dólares por barril, aunque se moderó tras el alto el fuego parcial. Mientras, los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Irán, prohibieron el paso de barcos israelíes por el mar Rojo, una ruta clave para el comercio global.
Líbano, el frente olvidado
A pesar del cese de hostilidades con Irán, Israel sigue bombardeando el sur del Líbano, donde combate al grupo proiraní Hezbollah. Dos treguas mediadas por EE.UU. fracasaron, y Teherán insiste en que cualquier acuerdo debe incluir el fin de este conflicto. Testigos reportaron que el ejército israelí interceptó cohetes lanzados desde Líbano esta mañana.
Ciudadanos atrapados en la crisis
Mientras líderes negocian, los civiles sufren las consecuencias. En Ahvaz, una mujer iraní contó a la AFP: "Hemos renunciado a todo: primero al ocio, luego a las compras, después a las comidas. Solo intentamos sobrevivir". En Jerusalén, las escuelas cerraron tras una noche de explosiones y alertas antiaéreas.
La violencia amenaza con descarrilar las negociaciones lideradas por Pakistán y empañar los frágiles avances diplomáticos. Con la sombra de la guerra nuclear y el bloqueo de Ormuz, la región sigue al borde del abismo.






