Los iraníes celebraron este jueves el 'Sizdah Bedar', una de las festividades más alegres y tradicionales del país, dedicada a la naturaleza, a pesar del conflicto bélico en curso con Estados Unidos e Israel y los bombardeos diarios. Familias enteras se reunieron en parques y zonas verdes, como el parque Mellat en el norte de Teherán, para disfrutar de picnics, juegos y barbacoas, aunque en menor número que en años anteriores debido a la tensión internacional.
Mohsen, un pintor de 38 años, compartió con EFE que aprovecharon el día para llevar a los niños al parque y disfrutar de un momento de relajación. "Los primeros días de guerra sí nos asustábamos, sobre todo los niños, pero ya nos hemos acostumbrado. Hay que seguir con la vida", dijo, destacando que no pueden permanecer encerrados hasta que termine el conflicto, cuya duración es incierta.
Arsalan, un contable de 48 años, también expresó su determinación de celebrar la festividad como cada año. "No tengo miedo. Es un día importante para cada iraní", comentó, confiando en que las fuerzas armadas de Irán responderán adecuadamente a las amenazas externas. "Irán vencerá", afirmó.
A pesar de la guerra, el ambiente en el parque fue relajado, con familias disfrutando del badminton y las barbacoas. Esta celebración demuestra la resiliencia de la población iraní, que busca mantener sus tradiciones y calidad de vida incluso en tiempos de crisis. El 'Sizdah Bedar', una fiesta que mezcla lo cultural y lo natural, se ha convertido en un símbolo de resistencia frente a la adversidad.





