Irán y Rusia realizan maniobras militares en el Estrecho de Ormuz mientras crece la tensión con EE.UU.
Irán y Rusia han llevado a cabo ejercicios navales conjuntos en el estratégico Estrecho de Ormuz, una de las rutas petroleras más importantes del mundo, en medio de un clima de máxima tensión con Estados Unidos. Las maniobras incluyeron pruebas de misiles balísticos, según informó la agencia de noticias de la Guardia Revolucionaria iraní.
El despliegue militar ocurre mientras las negociaciones sobre el acuerdo nuclear entre Irán y EE.UU. están estancadas. Washington exige que Teherán detenga su programa de enriquecimiento de uranio —que en 2024 alcanzó niveles cercanos a los necesarios para fabricar armas atómicas— y limite su apoyo a milicias en Oriente Próximo. Sin embargo, Irán rechaza estas condiciones y solo ofrece reducir parcialmente sus reservas de uranio a cambio del levantamiento de sanciones económicas.
Fuentes de la Casa Blanca advierten que el presidente Donald Trump está cada vez más impaciente. Un alto funcionario anónimo declaró a Axios que hay un 90% de probabilidades de que EE.UU. lance una acción militar directa contra Irán en las próximas semanas. "El jefe se está hartando", afirmó la fuente.
Medios estadounidenses como CNN y CBS informaron que el Pentágono podría estar listo para iniciar una campaña de ataques coordinados con Israel este mismo fin de semana. Estos serían más intensos que los enfrentamientos de junio de 2025, cuando ambos países intercambiaron bombardeos durante 12 días.
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, aliado clave de Irán, advirtió sobre el riesgo de un "accidente nuclear" si la escalada continúa. Rusia incluso ofreció mediar en el conflicto, aunque países como Omán, Qatar y Turquía ya han intentado sin éxito reducir las tensiones.
Moscú e Irán mantienen una estrecha cooperación militar: Teherán ha suministrado drones kamikaze a Rusia para su uso en Ucrania, mientras que Moscú ha ayudado a reconstruir el sistema de misiles iraní, dañado en la guerra con Israel.
Con el mundo pendiente de cada movimiento, la región se encuentra al borde de una crisis que podría desencadenar un conflicto de consecuencias imprevisibles.





