Irán y Estados Unidos están buscando avanzar hacia un acuerdo de paz con la mediación de Pakistán, en un momento de alta tensión entre ambos países por el conflicto nuclear y el bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz. El presidente iraní, Masud Pezeshkian, y el jefe del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, se reunieron este sábado en Teherán con el jefe del Ejército paquistaní, Asim Munir, quien llegó a la capital iraní para facilitar las negociaciones.
Munir, que llegó el viernes, mantuvo encuentros con ambos líderes iraníes y con el ministro de Exteriores, Abás Araqchí, para intentar acercar posturas entre Teherán y Washington. Pakistán actúa como mediador en unas conversaciones que buscan poner fin a la guerra en múltiples frentes, incluyendo el Líbano, y que abordarían después el controvertido programa nuclear iraní.
Qalibaf dejó claro que Irán no renunciará a sus derechos, especialmente en relación con su programa nuclear, que Estados Unidos busca limitar. También criticó a Washington por violar el alto el fuego vigente desde abril, al imponer un bloqueo naval contra buques y puertos iraníes.
El presidente del Parlamento iraní advirtió de que, si Estados Unidos reinicia la guerra, la respuesta será “más contundente y amarga”. Además, Irán busca formalizar el cobro de peajes por el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una medida rechazada por Washington, que considera la vía como internacional y de libre navegación.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, afirmó que un acuerdo aún no está cerca, pero destacó que las conversaciones avanzan en la dirección correcta. La situación sigue siendo delicada, con ambos países enfrentados en temas clave como el control del estrecho de Ormuz y el futuro del programa nuclear iraní.
La mediación de Pakistán podría ser clave para desbloquear un conflicto que tiene implicaciones globales, dado que por el estrecho de Ormuz transitaba el 20 % del petróleo y del gas mundial antes del inicio de las hostilidades.









