Violencia de género en Sánchez Ramírez: Imponen prisión preventiva contra acusado de agredir a su expareja
Un tribunal de Sánchez Ramírez dictó tres meses de prisión preventiva contra Fausto Ezequiel Valdés Cordero, alias "Keka", por presunta violencia física, verbal y amenazas contra su expareja, Anabel Díaz. La medida cautelar se adoptó tras una audiencia donde se evaluaron las pruebas presentadas, en un caso que ha generado conmoción en la provincia y repercusión en redes sociales.
El proceso judicial se inició luego de que Díaz denunciara públicamente los hechos a través de plataformas digitales, donde expresó sentir temor por su integridad. Las autoridades confirmaron que las declaraciones de la víctima, junto con otros elementos de prueba, sustentaron la decisión del juzgado.
Contexto nacional
El caso se enmarca en un aumento del 12% en denuncias por violencia de género en la región durante el último trimestre, según datos del Ministerio de la Mujer. Organizaciones sociales han exigido mayor celeridad en estos procesos, especialmente cuando existen amenazas explícitas.
Investigación en curso
Fuentes judiciales indicaron que la fiscalía continúa recabando testimonios y evidencias para determinar posibles agravantes. El acusado permanecerá en prisión mientras avanza la investigación, en cumplimiento de la Ley 24-97 sobre violencia intrafamiliar.
Impacto y reacciones
El caso ha reavivado el debate sobre la protección a víctimas de violencia machista, luego de que Díaz compartiera audios y mensajes que presuntamente documentan las agresiones. Colectivos feministas han convocado vigilias frente al palacio de justicia local, exigiendo "cero impunidad".
El tribunal prevé revisar la medida coercitiva en 90 días, plazo en el que deberá definirse si el proceso avanza hacia juicio oral. Mientras, la víctima recibe protección policial tras reportar nuevas intimidaciones anónimas.
Este hecho refuerza la urgencia de mecanismos efectivos para casos de violencia de género, en una provincia donde el 40% de las mujeres admite haber sufrido algún tipo de abuso, según cifras oficiales.








