Irán rechaza con firmeza la "injerencia" de EE.UU. en la sucesión del ayatolá Jamenei
El embajador iraní ante la ONU, Amir Saeid Iravani, denunció este viernes las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre la sucesión del fallecido líder supremo Ali Jamenei, calificándolas de "violación flagrante" de la soberanía de Irán.
En un contundente comunicado, Iravani afirmó que su país "jamás aceptará interferencias extranjeras" en sus asuntos internos, especialmente en un proceso tan crítico como la elección del nuevo líder supremo. "Irán es un Estado soberano. Nuestros líderes serán elegidos conforme a la Constitución y la voluntad del pueblo, sin presiones externas", declaró ante la prensa en Nueva York.
La tensión surge después de que Trump sugiriera que Estados Unidos debería influir en la selección del sucesor de Jamenei, fallecido esta semana. El ayatolá, figura clave en la política iraní durante décadas, dejó un vacío de poder que ha desatado especulaciones internacionales.
Expertos señalan que este enfrentamiento verbal podría agravar las ya deterioradas relaciones entre Washington y Teherán, marcadas por sanciones económicas y disputas nucleares. Irán, por su parte, insiste en que cualquier diálogo con Occidente se basará en el "respeto mutuo".
Mientras tanto, en las calles de Teherán, la ciudadanía aguarda con expectativa el anuncio del Consejo de Expertos, órgano encargado de designar al próximo líder supremo. El proceso, según analistas, podría prolongarse semanas e incluso definir el futuro geopolítico de la región.
Con la sombra de las tensiones históricas y el peso de una sucesión histórica, Irán reafirma su postura: la soberanía nacional no es negociable.




