Irán busca acuerdos separados sobre el Estrecho de Hormuz y su programa nuclear en negociaciones internacionales
Negociadores iraníes han propuesto dividir las conversaciones con potencias occidentales en dos vías: un acuerdo específico para garantizar la libre navegación en el estratégico Estrecho de Hormuz y otro sobre temas más amplios, incluido su controvertido programa nuclear. La propuesta llega en medio de crecientes tensiones en la región y presiones económicas globales por las sanciones a Teherán.
El Estrecho de Hormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, ha sido escenario de incidentes entre Irán y buques occidentales en los últimos meses. Fuentes cercanas a las negociaciones sugieren que Irán busca aliviar sanciones a cambio de compromisos sobre seguridad marítima, mientras pospone discusiones nucleares más complejas.
Estados Unidos y la Unión Europea han mostrado cautela. "Cualquier diálogo debe abordar primero el incumplimiento iraní de sus obligaciones nucleares", declaró un portavoz del Departamento de Estado. Sin embargo, algunos analistas ven la propuesta como una señal de flexibilidad ante la crisis económica iraní, agravada por las restricciones a sus exportaciones de crudo.
El contexto es delicado: en 2018, Washington abandonó el acuerdo nuclear con Irán (JCPOA), reinstaurando sanciones. Desde entonces, Teherán ha incrementado su enriquecimiento de uranio, acercándose a niveles cercanos al uso militar. Paralelamente, ataques a petroleros y tensiones con Israel han elevado el riesgo de conflicto en Oriente Medio.
Expertos advierten que separar las negociaciones podría diluir la presión internacional sobre el programa nuclear iraní, pero también abriría una vía para reducir tensiones inmediatas. "Es un juego de ajedrez geopolítico", afirma un diplomático europeo bajo condición de anonimato. "Irán gana tiempo; Occidente, estabilidad temporal".
La próxima ronda de conversaciones se espera en semanas, aunque sin fechas confirmadas. Mientras, el mercado energético observa con nerviosismo: cualquier escalada en Hormuz dispararía los precios del petróleo global.





