Explosiones sacuden Oriente Medio tras lanzamiento de misiles iraníes contra bases de EE.UU. y aliados
Fuertes explosiones estremecieron esta noche varios países de Oriente Medio después de que Irán lanzara una oleada de misiles contra bases militares estadounidenses y aliadas en la región. Los ataques marcan una peligrosa escalada en las tensiones entre Washington y Teherán, que ya acumulan días de intercambio de bombardeos.
En Baréin, sede de la Quinta Flota de EE.UU., se activaron sistemas de defensa aérea para interceptar los proyectiles, mientras potentes detonaciones sacudieron el cuartel general militar. Testigos reportaron explosiones también en Kuwait, donde imágenes en redes sociales mostraban el impacto en una base estadounidense. Las autoridades kuwaitíes confirmaron que sus defensas repelieron drones y misiles, instando a la población a seguir protocolos de seguridad.
Los ataques se extendieron a Jordania, donde misiles alcanzaron la base aérea de Azraq, y a Catar, donde se registraron múltiples explosiones. Horas antes, un alto asesor militar iraní, Mohsén Rezai, había advertido en redes sociales: "El enemigo agresor y sus cómplices serán severamente castigados", en clara alusión a EE.UU. y sus aliados.
La ofensiva de Teherán es una respuesta a los "ataques adicionales" lanzados por Washington contra objetivos iraníes, según confirmó el Mando Central estadounidense (Centcom). Las fuerzas de EE.UU. bombardearon blancos en las provincias de Bushehr y Bandar Abbas, así como en la isla de Abu Musa, en lo que es la segunda noche consecutiva de operaciones contra Irán.
El Centcom acusó a Teherán de la escalada, culpándolo por la "agresión injustificada" contra buques mercantes en el estratégico estrecho de Ormuz. Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní afirmó haber atacado 85 objetivos militares estadounidenses en la región, incluyendo el derribo de un dron MQ-9.
La situación amenaza con desencadenar un conflicto más amplio en una región ya convulsa, con repercusiones globales en la seguridad energética y la estabilidad internacional. Las capitales occidentales monitorean de cerca los desarrollos, mientras civiles en varios países permanecen en alerta ante posibles nuevos ataques.




