Irán impone polémico peaje en el Estrecho de Ormuz con excepciones para aliados
Irán anunció hoy que cobrará nuevas tasas a los barcos que atraviesen el estratégico Estrecho de Ormuz, una medida que ha desatado el rechazo de Estados Unidos pero que incluirá "trato preferencial" para países aliados. El embajador iraní en China confirmó el plan, que podría tensar aún más las relaciones con Occidente en una de las rutas marítimas más críticas del mundo.
El estrecho, por donde pasa el 20% del petróleo global, será escenario de esta controvertida medida. Teherán justifica el peaje como un derecho soberano, mientras Washington lo considera una provocación que podría afectar el comercio internacional.
La decisión llega en medio de crecientes tensiones regionales, con Irán reforzando su influencia en Medio Oriente. Aunque no se especificó el monto de las tasas, el embajador aclaró que naciones "amigas" —como China y Rusia— tendrán beneficios, lo que subraya el alineamiento geopolítico del régimen.
Analistas advierten que la medida podría escalar conflictos en la zona, donde Teherán ya ha interceptado buques en el pasado. Mientras, la Marina estadounidense mantiene presencia en el área para garantizar la "libertad de navegación".
El anuncio coincide con imágenes que muestran barcos fondeados cerca de la costa iraní, sugiriendo preparativos para implementar el nuevo sistema. Con el petróleo como moneda de presión, el mundo observa si esta jugada desencadenará nuevas sanciones o negociaciones.





