Irán vive su tercera semana de protestas con más de 500 muertos y un apagón informativo total
Irán enfrenta su crisis más grave en décadas, con violentas protestas que ya han dejado al menos 544 muertos, según organizaciones de derechos humanos. El régimen islamista ha cortado internet y las comunicaciones para silenciar las manifestaciones, mientras la represión se intensifica con disparos a matar contra los civiles.
Las protestas estallaron el 28 de diciembre de 2025, cuando comerciantes de Tabriz cerraron sus tiendas por la caída del rial, la moneda iraní, que perdió más de la mitad de su valor en un año. En días, el descontento se extendió a estudiantes, clases medias y minorías en todo el país.
El presidente moderado Mesud Pezeshkian pidió diálogo, pero el poder real —encabezado por el ayatolá Alí Jameneí y la Guardia Revolucionaria— optó por la fuerza. Desde el 8 de enero, las calles se han llenado de paramilitares, y los videos filtrados muestran cuerpos con impactos de bala en la frente.
Llamado a la rebelión y rumores de masacre
La chispa definitiva la encendió Reza Pahlaví, hijo del último shah de Persia, quien desde el exilio convocó una protesta masiva. Contra todo pronóstico, su llamado movilizó a multitudes. Las autoridades respondieron con un apagón total de internet y una represión brutal.
ONGs como HRANA reportan 544 muertes confirmadas (483 manifestantes, 47 policías y militares), pero advierten que la cifra real podría superar los 2.000. En Teherán, se filtraron imágenes de una morgue con al menos 200 cadáveres.
EE.UU. en la mira: ¿intervención o caos regional?
Donald Trump ha insinuado que Estados Unidos podría atacar Irán para "ayudar" a los manifestantes, una idea que divide a la oposición. Mientras algunos piden acción internacional, otros temen que una intervención militar desate una guerra en Oriente Próximo.
El régimen, debilitado tras su derrota en la guerra contra Israel en 2025 y una economía en ruinas, sigue resistiendo. Pero las protestas ya muestran un cambio histórico: por primera vez, los iraníes corean consignas contra Hamás y Hizbulá, milicias aliadas de Teherán.
"Un mar de sangre"
"El régimen está dispuesto a matar para sobrevivir", advierte el periodista exiliado Shahed Alavi. Con Jameneí de 86 años y un sistema corroído por la corrupción, muchos ven el principio del fin. Pero la caída del régimen, si llega, aún parece lejana.
Mientras tanto, las calles de Irán siguen ardiendo. Y el mundo mira.





