Irán cumple una semana sin internet y con protestas reprimidas que dejan más de 3.400 muertos

Irán cumple una semana sin internet y con protestas reprimidas que dejan más de 3.400 muertos

Irán lleva ya siete días completamente desconectado del internet global y con severas restricciones en las comunicaciones internas, mientras enfrenta una ola de protestas que ha dejado más de 3.400 muertos en casi tres semanas. El gobierno iraní afirma que este bloqueo es necesario para detener las manifestaciones masivas, aunque muchos ciudadanos denuncian que es una estrategia para ocultar la represión.

El corte actual marca el mayor período de desconexión del país con el mundo exterior hasta la fecha. Desde la semana pasada, los iraníes solo pueden acceder a una red interna nacional, limitada a servicios locales y medios estatales. Las llamadas locales están disponibles parcialmente, pero se suspenden por las tardes y noches, cuando las protestas se intensifican. Además, plataformas como WhatsApp, X (antes Twitter) e Instagram están bloqueadas, y las aplicaciones para evitar la censura no funcionan.

El impacto en la vida diaria es profundo. Los ciudadanos no pueden informarse, trabajar a distancia ni comunicarse con familiares en el exterior. Las fuerzas de seguridad han aumentado su presencia en Teherán y otras ciudades, patrullando en motocicletas y reforzando el control en espacios públicos.

Las autoridades justifican el bloqueo como una medida para prevenir una supuesta intervención extranjera y sofocar protestas organizadas desde fuera. Sin embargo, testimonios recogidos por agencias internacionales revelan que el objetivo real es evitar que el mundo conozca la realidad de la represión.

Estas medidas no son nuevas. En 2019, durante las protestas por el aumento de los precios del combustible, Irán suspendió el acceso a internet durante tres días, lo que resultó en al menos 350 muertes según Amnistía Internacional. También hubo restricciones parciales tras la muerte de Mahsa Amini en 2022, cuando murieron alrededor de 550 personas.

En este contexto, las autoridades no han proporcionado cifras oficiales de víctimas civiles, pero admiten la muerte de al menos 150 miembros de las fuerzas de seguridad. Para muchos residentes de Teherán, el silencio digital es una señal de que se avecinan más episodios de violencia.

La desconexión del país parece ser un intento de las autoridades por controlar la narrativa interna y ocultar los hechos más graves de la comunidad internacional. Mientras tanto, la población sigue enfrentando un aislamiento sin precedentes en un clima de tensión y represión.

Facebook
X
LinkedIn
WhatsApp
Pinterest
Telegram
Threads
Reddit

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Noticias recientes

Selección del editor

No te pierdas ninguna noticia importante. Suscríbete a nuestro boletín.