Estados Unidos asegura que Irán ha aceptado detener el desarrollo de armas nucleares tras intensas negociaciones mediadas por Washington, lo que podría marcar un punto de inflexión en el conflicto en Oriente Medio. El presidente Donald Trump declaró haber recibido garantías de Teherán, aunque persisten divergencias sobre los detalles del acuerdo.
Durante una entrevista en Fox News, Trump afirmó: “La garantía que necesito es que no habrá un arma nuclear. Ellos aceptaron eso”. Sin embargo, las autoridades iraníes han rechazado algunas de estas declaraciones y exigen condiciones específicas antes de avanzar, entre ellas la liberación de 12 mil millones de dólares en fondos congelados.
Las negociaciones se intensificaron después de que la Casa Blanca presentara una nueva propuesta con exigencias más estrictas. Según The New York Times, este nuevo enfoque podría alterar el rumbo de las conversaciones iniciadas tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero, que agravaron la crisis en la región.
Un tema prioritario para Washington es la reapertura del estrecho de Ormuz, una ruta crítica para el transporte de petróleo que representa el 20% del suministro mundial. Su cierre ha tenido un impacto significativo en los precios de la energía y la estabilidad global.
Mientras tanto, Irán insiste en incluir a Líbano en cualquier acuerdo de paz y ha negado las afirmaciones de Trump sobre la destrucción de sus reservas de uranio enriquecido. Por su parte, Israel ha ampliado sus operaciones militares contra el grupo Hezbolá, lo que añade presión al ya tenso escenario.
Trump señaló que aún no ha tomado una decisión definitiva sobre la propuesta presentada a Irán, pero reiteró su compromiso con los objetivos de Estados Unidos. Mientras las negociaciones continúan, la comunidad internacional sigue de cerca el impacto que un acuerdo podría tener en la estabilidad de Oriente Medio y en el mercado global de petróleo.





