Irán aún no ha rechazado oficialmente una propuesta de Estados Unidos para poner fin a la guerra en el Golfo Pérsico, según confirmó un alto funcionario iraní este miércoles. Aunque la respuesta inicial de Teherán fue negativa, el gobierno iraní sigue evaluando la propuesta, lo que sugiere que no descarta del todo una solución negociada. La Casa Blanca, por su parte, advirtió que si Irán no acepta las condiciones, el presidente Donald Trump está preparado para "desatar el infierno".
La propuesta, presentada a través de Pakistán, contiene 15 puntos que buscan resolver el conflicto. Aunque funcionarios iraníes han expresado públicamente su desprecio hacia cualquier negociación con el gobierno de Trump, el retraso en la entrega de una respuesta formal parece indicar que algunas figuras dentro de Teherán podrían estar considerando la iniciativa. Esto contrasta con informes previos de medios iraníes que aseguraban que el país ya había rechazado la propuesta.
Un alto funcionario pakistaní confirmó que Islamabad está esperando una respuesta oficial de Irán, aunque admitió que la comunicación entre ambas partes es complicada y que los medios locales han afirmado que Teherán ya dijo no. "Los iraníes nos dijeron que nos responderían esta noche. Los medios informan que han dicho que no, pero no hemos recibido ninguna confirmación oficial", declaró la fuente.
La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, recalcó que Trump no está dispuesto a retroceder. "Si Irán no acepta la realidad del momento actual, si no entiende que ha sido derrotado militarmente y que seguirá siéndolo, el presidente Trump se asegurará de que reciba golpes más duros que cualquiera que haya recibido antes", advirtió en una rueda de prensa.
Leavitt también afirmó que las conversaciones entre ambos países continúan siendo "productivas" y que Estados Unidos está cerca de alcanzar los objetivos principales de la Operación Furia Épica. "Nuestros esfuerzos militares tienen cada día más éxito y continúan debilitando progresivamente la capacidad de Irán para asediar a los buques mercantes", aseguró.
El conflicto en el Golfo Pérsico ha generado tensiones internacionales en los últimos meses, con ataques a barcos mercantes y amenazas directas entre ambas naciones. La propuesta estadounidense, que podría discutirse en Pakistán o Turquía, representa un intento por evitar una escalada mayor. Sin embargo, todo depende ahora de la decisión que tome Irán en los próximos días.
Con la situación al borde de una nueva crisis, el mundo observa si Teherán optará por el diálogo o si se mantendrá firme en su postura de desafío. Lo que está claro es que cualquier movimiento podría tener repercusiones significativas no solo en la región, sino en el escenario global.





