Estados Unidos e Israel han llevado a cabo este sábado un masivo ataque conjunto contra Irán, tras semanas de intensas negociaciones y crecientes tensiones en la región. Las repercusiones dentro del régimen iraní y las posibles represalias contra Israel y las bases estadounidenses en Oriente Medio aún son inciertas. Sin embargo, Irán cuenta con una poderosa amenaza que ha utilizado en repetidas ocasiones: el cierre del estratégico Estrecho de Ormuz, un paso clave para el comercio mundial de petróleo.
Los temores sobre un posible bloqueo indefinido del estrecho están aumentando rápidamente como medida de represalia iraní. Aunque Teherán no ha hecho un anuncio oficial, el Organismo Británico de Comercio Marítimo (UKMTO) ha informado de la recepción de señales de radiofrecuencia VHF que afirman que el estrecho está cerrado. Estas comunicaciones, atribuidas a la Armada iraní, no han sido verificadas de manera independiente y no son jurídicamente vinculantes según el derecho internacional.
Tasnim, un medio afiliado a la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC), ha declarado que el estrecho está “cerrado de forma efectiva” temporalmente debido a las condiciones inseguras generadas por el reciente ataque de Estados Unidos e Israel. La IRGC ha advertido a varias embarcaciones que navegar por la zona no es seguro en este momento.
En respuesta, el Departamento de Transportes de Estados Unidos ha emitido una recomendación urgente para que los buques comerciales eviten el Estrecho de Ormuz, el golfo Pérsico, el golfo de Omán y el mar Arábigo. La alerta, vigente hasta el 7 de marzo, advierte sobre la importante actividad militar en la región y recomienda mantener una distancia de 30 millas náuticas de los buques militares estadounidenses para evitar confusiones.
El Estrecho de Ormuz, que separa Irán y Omán, es una arteria crítica para el comercio mundial, ya que por sus aguas transita aproximadamente el 20% del petróleo y el gas natural licuado del planeta. Diariamente, un promedio de 144 buques atraviesan este estrecho, entre los que destacan petroleros, portacontenedores y graneleros. La importancia de este paso es especialmente crucial para los mercados asiáticos, que dependen en gran medida de los suministros energéticos procedentes de Catar y los Emiratos Árabes Unidos.
Durante años, las autoridades iraníes han utilizado el control sobre el Estrecho de Ormuz como una herramienta de presión en su enfrentamiento con Estados Unidos e Israel, especialmente en respuesta a las sanciones impuestas por Washington por su programa nuclear. Este estrecho sigue siendo un punto clave en las tensiones geopolíticas de la región, con el potencial de desencadenar impactos significativos en la economía global si se cierra de manera permanente.





