Irán ha afirmado este jueves que un acuerdo con Estados Unidos es posible si se "separan los asuntos nucleares de los no nucleares". Esta declaración llega tras la tercera ronda de negociaciones entre ambos países, celebrada en Ginebra, Suiza, con la mediación del ministro de Exteriores de Omán. Aunque las conversaciones terminaron sin acuerdo, ambas partes acordaron continuar con negociaciones técnicas la próxima semana en Viena. Mientras tanto, la tensión entre ambos países sigue en aumento, con el riesgo de un conflicto militar más cercano que nunca.
Las negociaciones, centradas hasta ahora en el programa nuclear iraní, enfrentan posiciones diametralmente opuestas. Estados Unidos busca un acuerdo que también aborde el programa de misiles balísticos de Irán y su apoyo a milicias en Oriente Próximo. Teherán, por su parte, insiste en que cualquier acuerdo debe implicar el levantamiento de las sanciones estadounidenses a cambio de reducir su enriquecimiento de uranio, actualmente cercano al nivel necesario para desarrollar una bomba atómica.
El ministro de Exteriores omaní, Badr bin Hamad Al Busaidi, declaró que hubo "un progreso significativo" durante las conversaciones, aunque reconoció que aún queda una "distancia que debe ser reducida". Por su parte, un funcionario iraní anónimo citado por Reuters admitió que las propuestas presentadas deben ser consultadas con su gobierno antes de continuar.
Las negociaciones han sido indirectas, con representantes estadounidenses, incluidos Jared Kushner y Steven Witkoff, comunicándose con el ministro de Exteriores iraní, Abbás Araghchi, a través de mediadores omaníes. El formato, utilizado en rondas anteriores, ha sido el más largo hasta ahora, con dos sesiones el jueves. Mientras tanto, la región aguanta la respiración ante la amenaza de una posible intervención militar estadounidense.
El presidente Donald Trump había dado a Irán un plazo de 10 días para alcanzar un acuerdo, que expira la próxima semana. Advertió que de no cumplirse, ocurrirían "cosas malas". A pesar de los avances parciales, las posiciones siguen siendo irreconciliables, y el riesgo de una escalada del conflicto persiste.





