La India ha exigido a las autoridades venezolanas una investigación urgente tras descubrirse que el cuerpo del marinero indio Rakesh Chauhan, repatriado desde Venezuela, llegó sin la mayoría de sus órganos internos. Chauhan, de 33 años, falleció el 7 de mayo en Punto Fijo, estado de Falcón, por un infarto agudo de miocardio, según el certificado de defunción emitido en Venezuela. Sin embargo, un informe médico realizado en la India reveló la ausencia de órganos clave, incluyendo el cerebro, el corazón, los pulmones y otros vitales, lo que ha generado shock y confusión.
El cuerpo de Chauhan fue embalsamado y trasladado conforme a las normas internacionales por Kronos Marine Agency, según la Embajada de la India en Caracas. No obstante, los médicos indios declararon que la causa de la muerte "no pudo determinarse" debido a la falta de órganos para análisis, contradiciendo el diagnóstico inicial venezolano.
La viuda de Chauhan, Ranjana Chauhan, ha exigido respuestas, asegurando que su esposo no padecía hipertensión ni diabetes. Según su testimonio, Chauhan habló con su familia por videollamada la mañana de su muerte sin mostrar signos de enfermedad. Horas después, se le informó de que había sufrido una caída, perdido el conocimiento y fallecido poco después.
El Ministerio de Exteriores indio confirmó estar siguiendo el caso y ha contactado con las autoridades venezolanas para esclarecer lo sucedido. Mientras tanto, la familia sigue reclamando justicia y el acceso completo al informe forense de la autopsia realizada en Venezuela. Este incidente ha puesto en alerta a las autoridades sanitarias de la India y ha levantado preguntas sobre el manejo del caso en ambos países.
La situación destaca la importancia de la transparencia en los procedimientos internacionales relacionados con la repatriación de cuerpos y la necesidad de garantizar que las investigaciones médicas sean rigurosas y claras en casos tan sensibles.





