Un incendio en la refinería de petróleo Ñico López, ubicada en La Habana, se encuentra bajo control después de generar grandes llamaradas y una densa columna de humo visible desde varios puntos de la capital cubana. El fuego, que ocurrió este viernes cerca de dos petroleros fondeados en la bahía, ha sido contenido, aunque las autoridades aún investigan sus causas. La refinería, una de las tres que operan en el país, es crucial para procesar tanto crudo nacional como petróleo importado.
El Ministerio de Energía y Minas de Cuba confirmó el control del incendio a través de un mensaje en X (Twitter), pero no proporcionó detalles adicionales sobre posibles daños o víctimas. La crisis energética que sufre la isla desde 2024, agravada por apagones prolongados y la falta de divisas para importar combustible, ha aumentado la presión sobre el gobierno comunista.
En un intento por ahorrar energía, Cuba implementó esta semana un plan de emergencia que incluye restricciones en la venta de combustibles y la reducción de la jornada laboral a cuatro días. Estas medidas llegan en un momento especialmente crítico tras la interrupción del suministro de petróleo desde Venezuela, país que tradicionalmente ha sido un aliado clave para La Habana.
El incendio en la refinería Ñico López no es el primero de este tipo en Cuba. En agosto de 2022, un rayo provocó un incendio masivo en la base de supertanqueros de Matanzas, la principal instalación de reservas estratégicas del país. Aquel desastre, que dejó 17 muertos, tardó una semana en ser controlado con ayuda internacional, principalmente de México y Venezuela.
La situación actual en Cuba se complica aún más por las tensiones políticas y económicas con Estados Unidos, que han dificultado el acceso a recursos esenciales. El gobierno cubano enfrenta ahora el desafío de recuperarse del incendio mientras intenta mantener en funcionamiento un sistema energético ya al borde del colapso.





