El Complejo Médico Nasser, el mayor hospital activo en la Franja de Gaza, enfrenta una crisis humanitaria sin precedentes tras dos años de ofensiva israelí. A pesar del alto el fuego acordado hace tres meses, la situación en el centro médico es crítica, con escasez de medicamentos, alimentos y suministros básicos. El hospital, que emplea a 1.300 trabajadores, lucha por atender a una población asediada de dos millones y medio de palestinos, muchos de ellos niños, mujeres y ancianos.
Ahmed Al-Farra, jefe de pediatría y uno de los autores del libro Un grito por la infancia de Gaza, describe la situación como "completamente frágil". En las últimas 24 horas, el hospital recibió a 800 pacientes en pediatría y casi 200 en maternidad, con 165 ingresos urgentes. "Trabajamos día a día, pero faltan medicamentos esenciales como antibióticos, anestesia y suministros quirúrgicos", explica Al-Farra.
La falta de recursos básicos como electricidad y agua ha agravado la crisis. "La situación ahora es peor que durante la guerra", asegura el médico. Desde hace seis meses, no hay medicamentos como la L-Tirosina para pacientes con hipotiroidismo ni tiras de glucosa para diabéticos. Además, la escasez de alimentos frescos ha dejado a muchos pacientes con desnutrición severa.
El hospital también enfrenta un brote de gripe generalizado, pero carece de vacunas y tratamientos como el Tamiflu. "La desnutrición y la falta de medicamentos hacen que la enfermedad sea más grave", señala Al-Farra.
Uno de los aspectos más desgarradores es la situación de los niños heridos sin familiares supervivientes (WCNSF, por sus siglas en inglés). "He visto casi 20 casos de niños que son los únicos sobrevivientes de sus familias. Cuando despiertan, preguntan por sus padres", relata el pediatra. La guerra ha dejado más de 4.000 huérfanos y cerca de 10.000 niños que perdieron a uno de sus progenitores.
El alto el fuego ha reducido el número de víctimas diarias, pero los ataques continúan. "Esto no es un alto el fuego, es una trampa para el pueblo palestino", denuncia Al-Farra. Las fuerzas israelíes siguen operando en Gaza, el Líbano y Siria sin consecuencias internacionales.
La comunidad internacional parece estar olvidando la crisis en Gaza, según Al-Farra. "Dos millones y medio de personas siguen bajo castigo, solo por ser palestinas", afirma. La atención global se ha desviado, mientras la población de Gaza lucha por sobrevivir en condiciones inhumanas.
El futuro para los niños de Gaza es sombrío. "Crecerán hablando de venganza y no superarán estas heridas", advierte Al-Farra. La situación en el Complejo Médico Nasser es un reflejo de la desesperación que vive toda una población bajo un bloqueo implacable y una guerra que parece no tener fin.





