La construcción de viviendas sociales en Honduras enfrenta un serio retraso, con apenas 3.000 unidades proyectadas para 2026, muy por debajo de las expectativas iniciales. El director de la Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción (CHICO), Silvio Larios, atribuye este lento avance a la falta de fondos por parte del Banco Hondureño para la Producción y la Vivienda (Banhprovi), cuya asignación de recursos aún no se ha confirmado oficialmente.
Larios explicó que, aunque existen preparativos para identificar la entidad encargada y asegurar los fondos necesarios, no se ha anunciado ninguna financiación concreta. Sin embargo, expresó esperanzas de que, para finales de agosto, se concrete la disponibilidad financiera requerida para reactivar de manera sostenida la construcción de viviendas.
La llegada de estos recursos no solo reduciría el déficit habitacional en el país, sino que también generaría empleos directos e indirectos vinculados al sector de la construcción. Además, se analiza una propuesta para canalizar financiamiento a través de la Cooperación Andina de Fomento (CAF), que contempla recursos de hasta 500 millones de dólares anuales para apoyar programas de vivienda social.
Las decisiones clave también dependerán de las próximas reuniones con representantes del Fondo Monetario Internacional (FMI), ya que las instituciones financieras interesadas tomarán decisiones basadas en estos acercamientos. El retraso en la construcción de viviendas sociales representa un desafío significativo para Honduras, que enfrenta una creciente demanda de soluciones habitacionales. La disponibilidad de fondos en los próximos meses será crucial para determinar el futuro de este sector vital.





