Los hijos de Donald Trump promocionan drones militares en Medio Oriente mientras la región enfrenta conflictos armados
Eric Trump y Donald Trump Jr., hijos del expresidente estadounidense, están bajo escrutinio por su participación en la promoción de tecnología militar en plena tensión en el golfo Pérsico. Los hermanos respaldan a la empresa Powerus, fabricante de drones interceptores que busca vender sus productos a países aliados de EE.UU. en medio de los ataques de Irán.
La compañía, con sede en Florida, anunció recientemente la incorporación de ambos como parte de su estrategia comercial, lo que ha levantado sospechas de conflicto de interés. Powerus realiza demostraciones de sus drones en la región, asegurando que pueden neutralizar amenazas aéreas. Sin embargo, críticos advierten que los gobiernos afectados podrían sentirse presionados a comprarles por sus vínculos con la familia Trump.
Richard Painter, exasesor ético de la Casa Blanca, denunció que esta situación marca un peligroso precedente: "Es inaceptable que la familia presidencial obtenga beneficios económicos durante una guerra no autorizada por el Congreso".
Powerus, fundada por veteranos militares, defiende su rol como competidor frente a potencias como China y Rusia. La empresa aspira a acceder a fondos del Pentágono para impulsar la fabricación nacional de drones, especialmente tras las restricciones a productos chinos.
Mientras tanto, los hijos de Trump expanden sus negocios en sectores como criptomonedas y tecnología avanzada, diversificando su influencia más allá de la política. La Organización Trump no ha respondido a las acusaciones, aunque en el pasado ha negado irregularidades en sus operaciones.
El caso reaviva el debate sobre los límites éticos en los negocios familiares de líderes políticos, especialmente cuando involucran conflictos internacionales.




