El líder de Hamás en el exilio, Khaled Meshal, aseguró que el grupo islamista palestino no entregará sus armas mientras Israel continúe ocupando Gaza y rechazará cualquier forma de dominio extranjero en la Franja. Meshal hizo estas declaraciones durante una conferencia en Doha, donde defendió el derecho de los palestinos a resistir frente a la ocupación israelí. Sus palabras llegan en un momento crucial, ya que la segunda fase del plan de paz del expresidente estadounidense Donald Trump exige el desarme de Hamás como condición para avanzar hacia la reconstrucción de Gaza.
Meshal afirmó que "criminalizar la resistencia, sus armas y a quienes la realizan es algo que no debemos aceptar". Subrayó que el armamento de Hamás es esencial en la lucha contra Israel en los territorios ocupados palestinos. Además, destacó que "mientras haya ocupación, habrá resistencia", calificando este derecho como algo del que las naciones deben sentirse orgullosas.
Sin embargo, Hamás sigue enviando señales contradictorias sobre su disposición a desarmarse. Algunos líderes han sugerido que podrían entregar las armas ofensivas que amenazan a Israel, mientras que otros, como Meshal, rechazan esta idea por completo. Según fuentes israelíes, el grupo aún cuenta con 20.000 combatientes y decenas de miles de armas en Gaza.
El plan de Trump propone que, tras el cese al fuego del pasado octubre, Gaza sea gobernada temporalmente por un comité de 15 tecnócratas palestinos bajo la supervisión de una "Junta de Paz" liderada por el exmandatario estadounidense. Meshal instó a esta junta a adoptar un enfoque "equilibrado" que permita la reconstrucción de Gaza y el flujo de ayuda humanitaria, pero advirtió que Hamás no aceptará una "dominación extranjera".
La situación en Gaza sigue siendo crítica tras dos años de bombardeos israelíes indiscriminados. Mientras Hamás insiste en mantener sus armas como símbolo de resistencia, el desarme sigue siendo un obstáculo clave para cualquier avance hacia la paz y la reconstrucción en la región.





